Si bien cada experiencia es personalísima, cuando se pone en jaque todo, hasta el propio género, es inevitable sentir temor. Federico sostiene que el miedo no debería ser impedimento para la acción: “Diría que tengan miedo, pero que lo atraviesen. Que se pongan nerviosos, que piensen todo lo que tengan que pensar y que no se apuren. Donde algo te da miedo, donde algo te mueve, es porque hay algo importante. Si lográs atravesarlo ya hiciste lo más importante. Ahí no es que todo se vuelve fácil, pero sobrepasaste lo más difícil. Cada vez que le digo a la gente que soy Fede, lo digo con una sonrisa en la cara, ¿qué me van a decir?”.