La ciudad de Santa Fe se caracteriza por ser eminentemente universitaria. Y los estudiantes, muchos de los cuales terminan de cursar en horarios nocturnos y deben esperar el colectivo que los llevará a sus destinos, son otro de los "blancos predilectos" de los delincuentes: arrebatos de celulares, billeteras y cualquier otro objeto de valor terminan siendo moneda corriente en las garitas. Misma suerte corren aquellos vecinos que terminan de trabajar tarde, por ejemplo: también quedan expuestos.


































