La extensa sequía que vivió Santa Fe y la región desde finales de 2019 no solo afectó el nivel de ríos y lagunas. También el de su acuífero, el Puelche, una especie de gigantesco depósito de agua subterránea que corre muy lentamente por debajo de la ciudad, y de otras provincias. De origen geológico, se encuentra alojado a una profundidad que no supera los 50 metros en la región, en arenas fluviales que el Paraná depositó hace millones de años.
































