La segunda opción, era “llevar la reconstrucción del Colgante a una instancia cromática original. En los intersticios de las barandas originales del puente, entre las vigas de madera que sobrevivieron hasta en piezas metálicas que quedan en desuso existen zonas en las que el sol casi no ha podido penetrar y por lo tanto puede descubrirse su primer color”. Así las cosas, con esta elección muy similar al antióxido o tono terracota, ante cualquier eventual problema, bastaría con el antióxido para hacer la reparación y repintado”.