Pac-Man, Arkanoid, Space Invaders, Galaga, Donkey Kong, son sólo algunos de los clásicos de los arcades que conquistaron a los jóvenes de finales de los ‘70 y la década de 1980. Después aparecieron los simuladores de manejo, de vuelo, los de peleas y los de deportes. Al respecto, Reiderman rememoró: “En los locales pasaba algo increíble. En el salón había unas 50 máquinas y eran 10 las que atrapaban por excelencia. Había 30 desocupadas y había cinco o seis jóvenes esperando por una. Viajábamos con mis hermanos a las exposiciones para ver los juegos nuevos y probábamos las novedades. Pese a nuestros gustos, siempre seguíamos a los chicos que estaban en las expo: ‘ese es el que sirve’, nos decíamos. Había cosas sofisticadas para el momento y otras que no tenían diferencias y los adolescentes las detectaban.