La producción de alimentos es una de las pocas actividades exceptuadas del aislamiento social, preventivo y obligatorio impuesto por el gobierno nacional en un contexto de pandemia. En esta línea, desde el INTA destacan la importancia de continuar con la producción de miel, al tiempo que se extreman los cuidados en el manejo de colmenas y entre los apicultores para evitar la propagación del COVID-19.

































