Como era de esperar, desde muy temprano la gente se volcó en las adyacencias del 15 de Abril esperando que llegue el horario de las 14 y se abran las puertas para ingresar al estadio. El día se presentó, en lo climático, inmejorable, con una temperatura agradable que permitió disfrutar de una jornada futbolera a pleno. Es una pena, realmente, que no se puedan brindar las condiciones para que asistan los hinchas visitantes. El fútbol argentino, tan pasional, desperdicia una gran oportunidad de que la fiesta se convierta en completa con el aporte de ambas hinchadas. Ocurre que detrás del tan mentado “folclore futbolero” se encierra el desborde, la agresividad y esa violencia de unos pocos que terminan dañando el espectáculo.
































