Vivimos un partido súper emocionante. Para todos los que tuvimos la suerte de estar en el Velódromo de Marsella. El ambiente fue increíble, la marea roja se podía ver desde lo alto de las tribunas, pero la hinchada argentina, dispersa por todo el estadio, se hizo sentir constantemente durante los ochenta minutos y en los momentos complicados, redoblaron esfuerzos. París nos espera y ahí estaremos para seguir acompañando a Los Pumas.

































