El 5 de marzo de 1932 se inauguró oficialmente el Luna Park, un estadio que de inmediato se convirtió en una referencia ineludible de la ciudad de Buenos Aires y en el escenario ideal para los grandes acontecimientos del boxeo argentino. El “Luna” nació por una iniciativa de los empresarios Ismael Pace y José “Pepe” Lectoure. Sin embargo, en sus primeros tiempos no se realizaban combates de boxeo, sino que se ofrecían las famosas representaciones de teatro al aire libre. Al principio estaba ubicado en el centro donde ahora está el Obelisco porteño.

































