Cuando llegas a una Copa del Mundo como defensor del título, es innegable la ilusión de todo el país. Si el plantel repite algunos nombres de los campeones 4 años atrás la ilusión se acrecienta. Si a ese equipo le sumas a Diego Maradona, las expectativas generadas son altísimas. Eso le pasó a Argentina en el Mundial de España de 1982.



































