No va más. El ciclo de Mauricio Larriera en Newell's llegó a su fin, después de un arranque de campeonato que no ilusionó a nadie en el club del Parque Independencia de Rosario. En realidad, la decisión de despedir al entrenador uruguayo se venía madurando desde las últimas fechas de la Copa de la Liga pasada. Tuvieron mucho que ver los magros resultados, pero el detonante fue que el cuerpo técnico, salvo en las cuatro primeras fechas del torneo anterior, nunca pudo imprimirle un sello de juego al equipo como para ilusionar a sus hinchas. Además, perdió el clásico de local y no pudo sacarles todo el jugo a los futbolistas de jerarquía que tuvo en su plantel, empezando por Ever Banega, y tampoco pudo potenciar a los juveniles que empujaban desde abajo. La “Lepra” tendrá un técnico interino ante Instituto y después, beneficiado por el parate de la Copa América, confirmará al nuevo encargado de la primera división del club.



































