No es una apreciación ni una pancarta política. Es que Argentina se encontró con tres zurdos que manejaron los ritmos, los espacios y los momentos del partido: Nicolás González, Lionel Messi y Giovanni Lo Celso. Los tres fueron figuras, ratificando que Argentina se ha encontrado mucho más cómoda siendo una “intrusa” en terreno ajeno, que aprovechando aquéllas hipotéticas bondades imaginadas por la cuestionable dirigencia del fútbol argentino de jugar en la Bombonera. La realidad indica que los dos partidos que se jugaron afuera (Bolivia y Perú) mostraron rendimientos muy superiores de la selección, colmada de dudas en casa propia y gratificante en su nivel futbolístico cuando el equipo debió salir de nuestro país.



































