Era un reclamo concreto para que el consumidor -el ciudadano- pueda saber cuánto es la "porción" que se lleva el Estado cada vez que se compra un caramelo, o un auto. El "costo político" implícito quedará revelado en las facturas, no sólo en el caso del IVA. La Agencia de Control y Recaudación Aduanera (ARCA) reglamentó el régimen de transparencia fiscal, que entrará en vigencia desde el 1° de enero y, en esta primera etapa, "obliga a las grandes empresas a discriminar en sus facturas el IVA y otros impuestos nacionales indirectos que inciden en los precios que pagan los consumidores finales".



































