"No se trata de un giro que lleve a obtener superávit fiscal en el horizonte cercano, sino simplemente a acercarse al déficit primario de 2,5 % del PIB comprometido con el FMI para 2022. Puede decirse que es una agenda razonable para evitar una espiralización de la inflación, pero la pregunta es si alcanza para objetivos más ambiciosos, como el de llevar la tasa de inflación al andarivel de entre el 3 % y el 4 % mensual".




































