Luis Caputo tiene un principio de acuerdo con los bancos que operan en el país; promete en principio un el “canje voluntario” por un bono a más largo plazo y menos tasa, garantizado con fondos frescos que traería del exterior, acciones de empresas privadas en manos de la Anses y acciones de YPF. De los casi $24 billones de pasivos del BCRA, las Leliq’s a 30 días suman $10,5 billones y los Pases a un día $13,1 billones. Por esa vía se lograría una baja de tasas (133%TNA), lo que presenta un dilema: los plazos fijos buscarían otro destino mientras se recorta el déficit que origina la necesidad de financiamiento que Javier Milei ha jurado no cubrir con más emisión.





































