-La organización estuvo a cargo de la Red de Universidades para el Cuidado de la Casa Común (RUC), que tiene sus inicios allá por el año 2016. Y lo enriquecedor es que de alguna manera -y en sintonía con la encíclica que está dirigida a todos los hombres de buena voluntad-, su conformación es amplia: hay universidades de América Latina y del Caribe tanto de gestión estatal como privada; y dentro de estas últimas, hay confesionales como no confesionales y de otras religiones; por ejemplo, estaba el Instituto Rabínico y universidades evangélicas. De esta red, la Universidad Católica es miembro de la comisión directiva con una vocalía y estuvo en la organización. Luego de los primeros pasos, se contó con una fuerte colaboración del Consejo Pontificio para América Latina y el Caribe, sino no habría podido alcanzar esta envergadura el encuentro. Voy a destacar la presencia de rectores de universidades como la Estadual de San Pablo, la UNAM de México, el TEC de Monterrey, la Nacional de Chile, la Nacional de Colombia. Y por Argentina: la UBA, La Plata, Córdoba, la UNL, Cuyo, San Luis, entre otras; hubo una muy buena presencia.