Esteban: En el caso de Totem y Mazmorra, ya los veníamos tocando y los teníamos grabados desde el año pasado. Para el resto de los temas decidimos retirarnos de las tocadas en vivo (cosa que extrañamos mucho durante ese proceso) para dedicarnos a full a la composición. Una vez que terminamos de componer los temas, empezamos a armarlos con el grupo y ensayarlos. Si bien todo está en una partitura, nuestra forma de trabajar a la hora de armar los temas, es grupal y tratamos de asemejarlo al trabajo de una banda, donde todos podemos sugerir y aportar ideas. Una vez grabados en el estudio, tuvimos un importante trabajo en la post-producción, en la que incorporamos efectos de sonido y algunos trucos de mezcla que se alejan bastante de lo que se hace con un cuarteto de cuerdas tradicional. Todo este período fue de mucha prueba y error, de experimentación fuerte donde hubo momentos de gloria y otros de frustración, pero que gracias a eso estamos muy conformes con el resultado que alcanzamos. En todo este proceso el aprendizaje fue enorme, y el desafío es llevar la mayor cantidad de información del disco a los shows en vivo.