El divorcio de Bill y Melinda Gates ha traído consigo un repaso a los factores que puedan haber influido en la ruptura de una pareja cuyo compromiso iba más allá del amor. Hasta el punto de que seguirán trabajando juntos para gestionar su fortuna de 108.000 millones de euros, con la que pretenden financiar su vasta obra filantrópica. Como los Gates no son muy conocidos por las estridencias, un nombre ha salido rápidamente del pasado de Bill: Ann Winblad. Winblad es una inversora de capital riesgo, cinco años mayor que Bill Gates. Y que entre los años 70 y primeros 80 se labró una merecida fama como una de las arquitectas de Silicon Valley: sus inversiones tempranas, entre las que se contaba Microsoft, dieron forma al epicentro tecnológico del mundo occidental. También, entre 1984 y 1987, Winblad y Gates salieron juntos.

































