Cuando Orson Welles llegó a Hollywood a principios de la década del ‘40 formuló una definición del cine que se reprodujo luego hasta el hartazgo. “Es el más maravilloso tren eléctrico que se ha inventado”, aseguró el que luego sería director de “Ciudadano Kane”. Esa mirada “wellesiana” se puede aplicar a Steven Spielberg en sus primeras películas. Que son, en algún punto, resultado de las andanzas de un hombre que observa el mundo con los ojos maravillados de un niño. Lo hace desde el terror en “Reto a muerte” y “Tiburón”, a través de la ciencia ficción en “Encuentros cercanos del tercer tipo” y de la aventura en “Los cazadores del arca perdida”. Pero donde esa lógica es llevada al extremo es en “ET”, que cumple 40 años desde su estreno en Estados Unidos, el 11 de junio de 1982.
































