-Decididamente cancionero, eso sí puedo decir que es. Porque responde, de alguna manera, a esto del pop nacional que yo planteé en mi primer disco (2013). En ese sentido, creo que puede estar sintonizado a cualquier tipo de música y artista porque así lo vivo yo. Puedo escuchar Jobim y Claus Ogerman, también La Mona Jiménez o Trulalá. De ahí, pasar a (Ryūichi) Sakamoto o Weather Report. Y también escuchar Mac Miller, Ysy A, Jory Boy, Serú Girán, La máquina de hacer pájaros.No sé si podría decir con quién o con qué tipo de artista hay una conexión explícita. En mi interior siento que todo lo que he escuchado y escucho me ayuda y me ha ayudado a hacer estas canciones. Creo que tienen una fibra popular y “desnichada” que podría acercarse a artistas de la canción argentina de los más diversos. Acá, a mí me conmueven todos los compositores. Puedo apreciar la belleza en una canción de Marcela Morelo, León Gieco, Fito Páez, Ica Novo o Jorge Rojas. Entra todo.