“El novelista es el historiador del presente, mientras que el historiador es el novelista del pasado”. El francés Georges Duhamel, nacido en 1884, quien pronunció esta frase, eligió la primera de las alternativas y se hizo novelista. El material principal a través del cual moldeó la parte más conocida de su obra fueron las atrocidades de la Primera Guerra Mundial, que presenció desde el lugar que le tocó ocupar como médico militar. La crítica es unánime al respecto: Duhamel fue uno de los escritores que lograron explicitar en sus obras los sentimientos y pesares del francés medio del siglo XX.



































