A Máxima de Holanda no le gusta la tristeza. De hecho, lleva meses poniendo en su agenda actos reales sobre los cuidados y la salud mental. Pero hoy, supuestamente el día más triste del año, el Blue Monday, ha puesto su figura al servicio de la causa de la forma más espontánea posible: con un par de selfis en las cuentas oficiales de la Casa Real de Holanda. Donde Máxima da consejos sobre cómo afrontar días así, dando un paseo por los bosques que rodean el palacio de Huis ten Bosch, y acompañada por su caniche Mambo.

































