“Solo alguien con el alma bella puede componer con tanta emoción y belleza”. Esas palabras las pronunció Teresa Parodi y el destinatario de tal carga de energía positiva es Augusto Ayala, el músico entrerriano de 33 años que por estos días ajusta detalles para la presentación, en diciembre próximo, de su disco “Momentos mesopotámicos”. Se trata de la segunda placa de este compositor cuya característica distintiva, además de llevar el paisaje litoraleño prendidos a sus retinas y a su corazón, es crear sus obras e interpretarla con una guitarra de ocho cuerdas.



































