Dueño de una voz excepcional, Martín Russo realiza imitaciones de cantantes desde los 14 años. Según su propio cómputo, llegó a “sacar” a más de 200, lo cual implica que tiene dominado el trabajo de emular gestos, movimientos y voces muy diferentes entre sí. Sin embargo, es su tributo a Luis Miguel el que le abrió más puertas y el que le granjeó la admiración de diversos públicos, que aplauden desde hace muchos años su entrega en el escenario.



































