La realeza está acostumbrada a codearse con la gente del espectáculo. Pero aunque la reina Isabel II haya estrechado su mano con absolutamente todas las estrellas que se te ocurran, nadie de la familia real británica se sintió tan feliz entre artistas como Diana de Gales, tal y como demostró la cantidad de caras famosas de todo ámbito que acudieron a despedirse de ella en su funeral.



































