Soy una persona del disco, del concepto, de dejar las cosas como vienen. Si terminé una canción que dura diez minutos, quiero dejar eso lo más puro posible... el diamante sin pulir tanto. Cuando me vienen ideas a la cabeza, no me lo cuestiono mucho, voy y lo hago. Es una especie de intuición a la que le hago caso. Viene de todo lo que he mamado, de influencias que me han gustado toda la vida y que, seguramente, poco tendrán que ver con lo de ahora. Pero "Lapsus" surgió un poco así… tenía algunos conceptos que quería transmitir y me mantuve en esa línea. Dos o tres ideas que hicieron que el disco fuese mucho más cohesivo que otras cosas que he hecho antes, que eran 25.000 ideas en un solo disco. Acá se mantuvo lo más conciso, pero la música va hacia allí.