Los científicos en los últimos años han logrado comprobar la existencia de diferentes partículas en el campo de la física con cada nuevo descubrimiento. La famosa “Partícula de Dios”, también conocida como el bosón de Higgs, es una de ellas. Otra es la partícula llamada “¡Dios mío!”, que es un rayo cósmico inimaginablemente energético.
































