Dos días antes de morir, la reina Isabel II vivió una de sus últimas alegrías gracias a la victoria de Love Affair en las carreras de Goodwood. Ahora, el rey Carlos III planea vender ese y otros once de los caballos de carreras más preciados de su madre. Según adelante este fin de semana el Daily Mail, el nuevo monarca va a desprenderse de cerca de un tercio de los 37 caballos de carreras que ha heredado de Isabel II subastándolos en Tattersalls, una de las casas de subastas equinas más importantes del mundo.

































