El elemento agua es otro de los grandes protagonistas en la noche de San Juan. El agua representa nuestras emociones y sentimientos. Conectar con el poder del agua es sinónimo de conectar con la parte intuitiva y emocional. Dada la carga energética que hay en la noche de San Juan, se convierte en una oportunidad idónea para limpiar y purificar nuestro cuerpo a través de un baño en la naturaleza (a poder ser en el mar y a la luz de la Luna). Si no puede ser en el mar, se puede simplemente ducharse o bañarse en casa. Lo importante es que mientras se haga, la persona se conecte con las emociones que quiere dejar atrás y ya no quiere que formen parte de su vida. Mientras se realiza, puedes pasarse por el cuerpo sal del Himalaya o prepararse un baño con esta sal. Estos baños son muy espirituales, limpian la energía para levantar el ánimo y eliminan cualquier energía negativa.