El líder de la oposición rusa, Alexey Navalny, encarcelado en la provincia de Vladímir, a unos 100 kilómetros de Moscú y desde el miércoles pasado en huelga de hambre, está enfermo, padece tos y fiebre y recibe un tratamiento ineficaz que podría agravar su estado de salud, alertó su abogada Olga Mijáilova.
































