El chalet fue adquirido por el exmatrimonio por 21 millones de euros en 2014, pero todavía faltaban por pagar cerca de 6 millones. Según la escritura de compraventa a la que ha tenido acceso Le Temps, la fecha límite para abonar esta cantidad venció el pasado 31 de diciembre, pero la expareja no realizó el pago. De ahí la demanda del propietario original, que ahora reclama una cantidad cercana a los 8 millones por los intereses generados desde el vencimiento de la deuda. Se cree que por ello los duques de York han estado intentando vender el chalet.

































