El jerarca ruso no estaba en el Kremlin cuando habló con el jefe de la Casa Blanca, sino que se había conectado desde una escuela en las afueras de Krasnodar, en el sur de Rusia, según informó su servicio de prensa. Incluso antes de su conversación telefónica podía surgir fácilmente la impresión de que Washington daba mucha más importancia a esta llamada que Moscú, y esa impresión no cambiaría después.

































