La medalla del último premio Nóbel de la Paz fue subastada este lunes en Nueva York con un fin benéfico. Dmitry Muratov, periodista ruso que recibió el galardón, recaudó la cantidad récord de 103,5 millones de dólares, que irán íntegramente destinados a Unicef para ayudar a los niños ucranianos.



































