El Gobierno de Estados Unidos ha impuesto sanciones a 11 altos cargos de Hong Kong, incluida la jefa del Ejecutivo, Carrie Lam, por socavar la autonomía del territorio e impedir la libertad de expresión para sus ciudadanos, a través de la nueva ley de seguridad nacional promulgada hace un mes por Pekín. El Departamento del Tesoro ha anunciado este viernes que el presidente, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva en la que se ordena la congelación de todos los activos que estos funcionarios tienen en Estados Unidos e impide a los estadounidenses celebrar transacciones con los sancionados.



































