La nave no tripulada Orión ha sobrevolado la superficie lunar a 130 kilómetros de altitud y ha encendido su motor durante dos minutos y medio para corregir su trayectoria y poder situarse en órbita alrededor del satélite. El objetivo de la misión es ensayar las tecnologías necesarias para que puedan viajar astronautas a la órbita de la Luna en 2024 y a su superficie a partir de 2025.


































