“Ha comenzado el fin de la presencia maligna de Estados Unidos en Asia occidental”, escribió el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, en su cuenta de Twitter, y acusó a Washington de cometer “graves infracciones a la ley internacional con los cobardes asesinatos del viernes”.
A la vez, el presidente del parlamento iraní, Alí Lariyaní, sostuvo que la muerte de Soleimani “puso en peligro la seguridad de la región y la vida de los estadounidenses presentes en esta vasta región”, y aconsejó a estos últimos que “antes que nada, será mejor que se aferren a sus sombreros y corran”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había dicho ayer que tenía identificados 52 objetivos en Irán para responder “muy rápido” y “muy fuerte” a eventuales represalias de Teherán por el asesinato de Soleimani.
No obstante, el jefe del Centro de Estudios Estratégicos del Ejército de Irán, general Ahmad Reza Pourdastan, afirmó que tras el asesinato de Soleimani, Estados Unidos pidió "la mediación de 16 países" para que Teherán "no muestre reacción o si quiere mostrar reacción asesine solo a uno de los gobernantes estadounidenses", según la agencia iraní Fars.