El director general de Sanidad en Nueva Zelanda, Ashley Bloomfield, explicó este jueves en rueda de prensa que pagarán unos 1,5 millones de dólares neozelandeses (casi un millón de dólares estadounidenses o cerca de 900.000 euros) a cambio de 100.000 centímetros cuadrados adquiridos a un banco de piel de Estados Unidos, mientras que a Australia, país con mayor número de víctimas por el desastre, donó 10.000 centímetros cuadrados de piel para los injertos.
































