La erupción de la isla de La Palma continúa estable con una emisión de lava constante que desde ayer y, a consecuencia de la rotura del conelete que está situado al noroeste del cono principal, alimenta las once coladas que forman distintos caminos de destrucción en dirección al mar y ha reducido el aporte que recibían las del noroeste, las más preocupantes, porque son las que han entrado en el casco urbano de La Laguna.
































