“Yo terminé de cursar en la pandemia —continuó en su relato—. El profesorado fue una carrera que retomé después de hacer la Licenciatura. Tenía el 80 por ciento de las materias aprobadas, me quedaban las anuales y los talleres, y como los terminé, inicié los trámites, en julio de 2020, y aprovecho para consultar si era viable la redacción no binarie del título. La Secretaría de Género manifestó su apoyo y se empezaron a tejer redes institucionales, afectivas, políticas, sobre todo. Estoy solicitando que se garanticen los derechos, por medio de todos los tratados internacionales de Derechos Humanos, pero sobre todo también sobre las reglas y acuerdos que tenemos como país a partir de la aprobación de la ley de Identidad de Género, hace 10 años”.