Una investigación realizada por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) detectó la presencia de 42 fármacos en peces para consumo humano que se venden en pescaderías de la ciudad de Córdoba, y advirtieron que esas sustancias podrían significar riesgos para la salud pública.
































