En un mundo cada vez más tecnológico y conectado, la necesidad de reconectar con la naturaleza se ha vuelto una prioridad para muchos. En respuesta a esta tendencia, el diseño biófilo ha cobrado fuerza como una corriente arquitectónica que busca integrar elementos naturales en los espacios habitables, permitiendo que la naturaleza y la modernidad convivan en armonía dentro de los hogares.


































