El jurista santafesino Rodolfo Mingarini sostiene que el juicio por jurados no debe entenderse solo como un derecho individual del imputado, sino como un modelo institucional de administración de justicia que refleja la participación ciudadana. Propone el modelo "escabinado" o "escandinavo", adoptado por países como Francia, Italia y Alemania, en el cual jueces letrados y jurados legos elaboran conjuntamente la sentencia, con los fundamentos jurídico-penales redactados por el juez técnico mayoritario o, en su defecto, por el presidente del tribunal. Este enfoque, adoptado por la provincia de Córdoba, es compatible con nuestro derecho continental.