El 27 de junio de 1990, Antonio Vanrell reapareció después de 40 días de ocultamiento, frente a los diputados provinciales -mayoría peronista- que lo acusaban en juicio político por fraude reiterado en perjuicio de la administración pública. El fallecido ex vicegobernador tuvo en esa instancia dos gestos decisivos: les reconoció a los legisladores en su alegato, de manera explícita, el rol institucional que debían cumplir; también les advirtió: "mellizos son los mellizos".



































