"Salven a SanCor". Esa pareció ser la premisa que les dio letra a los "interesados" en apoyar una necesidad lógica que la cooperativa con base en Sunchales viene reconociendo desde que puso en marcha un proceso de transformación tan necesario como conveniente. Fue en 2017, cuando dejó atrás el sinuoso camino que llegó hasta un año antes y que comprometió el desenvolvimiento de una de las empresas líderes en su rubro y una región que justificó durante décadas que había logrado desarrollar la principal cuenca lechera de América Latina. Desde entonces hace falta capital para intentar volver a ser lo que SanCor era antes. Ahora, en medio de la incertidumbre que solventa la economía argentina, eso pasó a ser prioritario. La cooperativa entendió que los lugares que dejó en el camino ya están ocupados y que para volver a viejos tiempos que se añoran hace falta producir más y competir mejor.




































