El déficit cuantitativo y cualitativo de viviendas de la ciudad contemporánea, fundamenta la implementación de operaciones de rehabilitación integral, aplicando estrategias proyectuales urbano-arquitectónicas conjugadas con criterios de sostenibilidad económica, ambiental y social. En tal sentido, Raúl Fernández Wagner (2003) señala que, "la vivienda de interés social es entendida como aquella desarrollada a partir de la participación del Estado, de carácter masivo, dirigida a la población sin posibilidades de acceso al mercado habitacional inmobiliario y enmarcada en el desarrollo de políticas provenientes de una idea de Estado de Bienestar, definido como aquel que asume las problemáticas sociales como un derecho fundamental".


































