El centro de vida es el lugar asimilable a la residencia habitual donde las niñas, niños y adolescentes transcurren en condiciones legítimas la mayor parte de su existencia. El concepto está incluido en la ley 12.967 de Promoción y Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que, además establece que "todo NNyA tiene derecho a vivir, ser criados y desarrollarse dentro de su familia de origen (…) y sólo cuando eso no es posible tendrán derechos a vivir en ámbitos familiares alternativos".



































