- Muchas de esas ideas implican diferente gradualidad. Pero la primera que tengo que dejar afuera es la de la venta de órganos. Ésa fue una cuestión que Javier usó para explicar cómo funciona el mercado pero no es una política de estado de gobierno; ni siquiera está dentro de las propuestas de Javier Milei. En ese sentido, quiero dejar tranquila a la ciudadanía. Hay otras reformas que son graduales y que requieren distintos pasos previos para su implementación, como la dolarización de la economía o la eliminación del Banco Central. Algunas de esas medidas van a llevar hasta tres generaciones, con lo cual, estamos hablando de que hay cosas que van a llevar muchos años para implementarlos. Pero que en algún punto hay que empezar. Otras son inmediatas, por ejemplo, en materia de seguridad. Tenemos que terminar con el flagelo del narcotráfico; eso no resiste ninguna demora y Javier está dispuesto a hacerlo de entrada. Eso es, 'el que las hace las paga' como una descripción o resumen de lo que tenemos que hacer. Ésa es una decisión tomada; acá faltan gobernantes con decisiones políticas en esa materia. Lo sufrimos y lo padecimos con Omar Perotti; cuando no hay una política de estado ni una decisión política de combatir al crimen organizado, las consecuencias se ven inmediatamente en la calle.