“Nosotros en muchas oportunidades, en vez de hacer una tradicional negociación, o llegar a un consenso previo, ya sea mandar un proyecto o pliegos (o lo que sea), hacemos un cálculo de qué es lo que prevemos que puede salir y que no. Inferimos, y en función de eso avanzamos”, expuso otro influyente colaborador de la Secretaría General que añadió -en cuanto a la transversalidad de intereses que hoy surcan a los bloques partidarios y pueden determinar resultados como el del tratamiento de Ficha Limpia- que “es un fenómeno natural propio de que el sistema de partidos en la Argentina no está alineado en función de ideas, sino más bien, históricamente en los últimos 30, 40, 50 años, por cuestiones identitarias y culturales, pero no en términos de ideas. Entonces vos tenés en la UCR, en el PJ o en el PRO, gente de derecha e izquierda, y evidentemente estamos dando esa discusión y el sistema se está reequilibrando y reajustando, y por eso es que tenés votaciones donde una parte de un espacio vota con nosotros y otra no”.