En este sentido, precisó que “venimos evaluando, midiendo y monitoreando los niveles y caudales aforados del río en más de 30 (treinta) sitios, a partir de datos aportados por la Red Hidrológica Nacional, a lo que se suman puntos de observación provinciales y nuestras mediciones. Hemos realizado dos vuelos, a fines de agosto y principios de diciembre sobre el río Salado, en el tramo Colonia Dora (Santiago del Estero) – Tostado (Santa Fe), con el fin de identificar las causas de la reducción de los caudales. Esta tarea permitió al personal de nuestra Secretaría constatar la presencia de obras de captación sobre el río Salado en el tramo mencionado. Hacia aguas abajo del Azud de Colonia Dora, los caudales se reducen sensiblemente debido a la presencia de una bomba de extracción de alta potencia y alrededor de 44 tomas puntuales que extraen, individualmente, escaso caudal, pero que sumados podría significar un porcentaje importante del caudal que escurre en este momento. Esto, sumado a la demanda natural propia de este período del año, repercute en una evidente reducción de estos caudales a 0,3 m3/s, en el ingreso a la provincia de Santa Fe, cantidad que evidentemente no alcanza para preservar el ecosistema y abastecer de agua potable a la población”, concluyó el funcionario.