Los cerdos se han convertido en la más reciente prioridad de investigación en el intento por atender la escasez de órganos, pero existe un obstáculo: un tipo de azúcar en las células porcinas, extraña al cuerpo humano, causa el rechazo inmediato del órgano. El riñón para este experimento provino de un animal manipulado genéticamente para eliminar esa azúcar y evitar un ataque del sistema inmune.
































